Proyecto de estudio sobre la historia natural, distribución y conservación actual del oso andino (Tremarctos ornatus, Carnivora: Ursidae) en la Selva Tucumano - Oranense del Noroeste de Argentina.

TRAS EL JUCO, EN EL BOSQUE MONTANO Y LOS VALLES INTER-ANDINOS
(Véase también la nota Posibilidad de Voluntariado)

Proyecto Juco está relevando actualmente en Argentina, nuevas áreas para determinar la ocurrencia del oso andino en el bosque montano y los valles inter-andinos  (áreas donde ya se habían tenido reportes de avistamientos del oso y de consumo de maíz, en pequeñas chacras comunitarias). Además también, está evaluando formas de mitigación de eventos de predación de jaguar y puma, en estos sitios. Desde una perspectiva que incluye el análisis forense de la presa, las variables ambientales de los sitios donde ocurre el evento e incluso en función del estudio de la mecánica craneodentaria de los grandes carnívoros (véase los artículos científicos sobre biomecánica craneodentaria de jaguar y oso andino) y la tafonomía de los individuos-presas. En este marco, se ha tenido conocimiento de eventos aislados de predación de ganado caprino y vacuno, que no se condice con el patrón de consumo de presas que tienen tanto el jaguar como el puma, estos eventos se han dado en áreas - muy bien conservadas- donde se han avistado osos andinos o sus indicios frecuentemente (i.e., encames sobre querusillas Gunnera sp. o taracas Puya sp. consumidas). Por lo que, vamos ha comenzar a monitorear sistemáticamente estos sitios, usando metodologías específicas para el estudio de osos tropicales (que incluye entre otros materiales, el uso de cebos y trampas-cámaras activadas en lugares estratégicos). Para ello invitamos a toda persona interesada o emprendimiento privado, ha apoyar esta iniciativa de conservación mediante la donación de equipos para campo u aporte económico para la logística del proyecto (contáctenos). También les recordamos que pueden ser voluntarios de nuestras campañas si cuentan con las condiciones físicas y psíquicas necesarias para trabajar en áreas remotas, y por ende sin infraestructura alguna (véase también la nota Posibilidad de Voluntariado). Es dable aclarar que trabajamos mancomunadamente con las comunidades locales, y apoyando sus luchas sociales y ambientales.


Oso andino o juco, consumiendo material vegetal fibroso, su fuerza de mordedura superior a los 700 Newtons (en los individuos de mayor masa corporal), lo posibilita a tener una dieta omnívora-hipocarnívora. Esto explica parcialmente porque el oso andino, es una especie oportunista que aprovecha variados recursos alimentarios, como fuente constante de lípidos, azúcares, grasas o proteínas. Crédito fotográfico: Armando Castellanos.


Indicios indirectos de trepada y caminata sobre la horqueta de un árbol efectuadas por el oso, en selva montana a 980 m.s.n.m en la cuenca alta del Río Bermejo (Argentina). Véase las epífitas conspicuamente aplastadas por el paso del animal. La observación de estos indicios debe efectuarse relevando el "complejo de señales" en el que se encuentran, buscando  otros signos asociados que aporten información adicional (e.g. huellas en el suelo o encames) para la identificación correcta de la especie que los ha producido.





Ganado vacuno, criado a baja escala por las comunidades rurales de los Valles Inter-andinos,  son potenciales presas de jaguar u oso andino en sitios con eventos de predación. Crédito fotográfico: Miguel Acosta.



Valles Inter-Andinos y pastizales de neblina, sobre los 3.800 m.s.n.m. Hábitat potencial del oso andino, en el extremo noroccidental de la Argentina. Crédito fotográfico: Miguel Acosta.








Cebado de una parcela de muestreo con carne vacuna en descomposición y miel como cebo odorífero, para la captura en trampa-foto del oso andino; y captura de pelos con folículos en trampas de pelos (nótese la línea galvanizada a la altura de los muslos, de los investigadores) . Selva húmeda de la Cuenca Alta del Río Bermejo (Argentina).



Perros de rastreo en Bosque Montano, a una altitud de 3.200 m.s.n.m.  Se emplean infrecuentemente para la búsqueda de  muestras biológicas de carnívoros silvestres- para posteriores estudios-, entre estos, el oso andino. Los canes  trabajan vacunados y en óptimas condiciones sanitarias, para evitar que sean vehículos de transmisión de patologías de animales domésticos a carnívoros silvestres.

Anta, tapir de tierras bajas o tapir amazónico (Tapirus terrestris) en el interior del bosque inter-tropical (Argentina).






Anta amazónico (Tapirus terrestris), luego de traspasar la parcela de las trampas de pelos. Herramienta, que nos brindará importante información biológica, de una forma no-invasiva para con el individuo; pues no se requiere ni su captura ni manipulación; así mismo tampoco se le genera disturbio alguno en su comportamiento natural.

Tapirus terrestris.


Corzuela roja (Mazama americana) en horas crepusculares en el sotobosque.


Corzuela parda o guazuncho (Mazama gouazoupira) en selva de piedemonte, en la Cuenca Alta del Río Bermejo (Argentina).





Puma  (Puma concolor) subadulto recorriendo la selva, durante la noche (Argentina).





Noticias


INVESTIGADORES SUDAMERICANOS DEL OSO ANDINO SE REUNIERON EN SALTA (ARGENTINA)

En el marco del X Congreso Internacional de Manejo de Fauna Silvestre en América Latina y Amazonia, fue realizada la Mesa Redonda sobre Evolución, Biología y Conservación del Oso Andino en Sudamérica; el pasado 17 de mayo del 2012 en el Salón Blanco del Hotel Salta. La misma, estuvo coordinada por la venezolana  MSc. Fátima Imarú Lameda Camacaro (perteneciente a la RED OSO ANDINO) y el Dr. Leopoldo Soibelzon (Universidad Nacional de La Plata, Argentina).


La reunión científica contó con la disertación de prestigiosos investigadores de varios países de Sudamérica, entre ellos los biólogos ecuatorianos Armando Castellanos y Andrés Laguna, quienes expusieron sobre comportamiento animal y la problemática de predación a ganado por parte de la especie. También disertó el Dr. Manuel Ruiz-García de Colombia, sobre aspectos de diversidad genética, además se contó con la presencia de las investigadoras peruanas Roxana Rojas VeraPinto y Diana Gálvez-Roeder, quienes expusieron sobre nuevas áreas con presencia del oso andino en Cordillera Azul al Norte del Perú. Alejandro Hernández Jaramillo de Colombia, expuso sobre la necesidad de monitoreo de la presencia y conservación por parte de las comunidades rurales. En tanto Soibelzon, disertó sobre evolución de la familia Tremarctinae (a la que pertenece el oso andino). Por otra parte Lameda Camacaro, expuso acerca de la cosmovisión y representaciones etnozoológicas que los pueblos originarios y comunidades rurales sudamericanas tienen respecto al oso andino. Lameda Camacaro hizo además hincapié, en la necesidad de basar y optimizar la aplicabilidad de programas de conservación y monitoreo en función del conocimiento de las comunidades locales.

El oso andino (Tremarctos ornatus) es la única especie de oso que se distribuye en Sudamérica a lo largo de la Cordillera de los Andes, desde Venezuela atravesando diversos ecosistemas de los Andes Tropicales en Colombia, Ecuador, Perú, Bolivia siendo su distribución más austral las selvas nubladas del Noroeste de la Argentina (NOA), específicamente en las provincias de Salta y Jujuy.


En cuanto a la Argentina, disertó Fernando Del Moral (investigador de campo en grandes carnívoros), quien recientemente confirmó la ocurrencia de la especie en el NOA y fue validada mediante dos publicaciones científicas en el año 2009 y 2011; actualmente lleva a cabo el Proyecto Juco (oso en idioma runasimi, de la Cultura Quechua) donde se divulga información científica respecto a los estudios sobre la historia natural y distribución actual del oso andino en la Selva Tucumano-Oranense o Yungas del Sur. Del Moral mencionó que una de las mayores amenazas para el oso andino y la biodiversidad en el NOA, es: " la degradación y deforestación extensiva del bosque por la ampliación desordenada de la frontera pecuaria (para monocultivos de soja y maíz transgénico, poroto, caña de azúcar), explotación forestal, petrolera y narcotráfico. Estas actividades antrópicas se encuentran mayormente amparadas por políticas provinciales funcionales y/o ligadas a las mismas". 

Las conclusiones obtenidas en la mesa fueron, que en los últimos años se ha avanzado sustancialmente en el conocimiento sobre la distribución, biología y ecología del oso andino. Sin embargo, es necesario que cada 4 a 5 años se realicen reuniones científicas de esta índole, para actualizar la información disponible. Mediante  el intercambio de experiencias y la presentación de los resultados de las investigaciones en variados campos de estudio. Finalmente se concluyó que la baja diversidad genética del oso andino, se explica en que la especie ingresó a Sudamérica por el istmo de Panamá proveniente desde América del Norte, mediante pequeños y dispersos grupos poblacionales durante el Pleistoceno terminal (aún es objeto de estudio y discusión científica si el oso andino ingresó ya especiado desde América del Norte, o si se especió en América Central o del Sur, mediante "efecto fundador" de una especie antecesora y muy cercana como  el extinto oso de rostro corto de la Florida Tremarctos floridanus). Por lo que, el cruzamiento e intercambio génico entre pequeños y aislados grupos poblacionales de oso andino, habría provocado la consiguiente pérdida de variabilidad genética en la especie.  Esto explicaría también que el oso andino sea vulnerable a la extinción, así mismo que ha medida que su distribución es más austral, su densidad poblacional disminuye marcadamente (pues son áreas que el oso ha ocupado en menor número poblacional, en tiempos mucho más recientes) respecto a los Andes del Norte (Venezuela, Colombia, Ecuador y Norte del Perú).

Investigadores sudamericanos en oso andino, reunidos en Mayo del 2012 (Salta, Argentina) en el marco del X Congreso Internacional de Manejo de Fauna Silvestre en América Latina y Amazonia.

You can read this note in English on International Bear News (Americas: Page 8):
http://www.bearbiology.com/fileadmin/tpl/Downloads/IBN_Newsletters/IBN_Low_August_2012.pdf



Diapositiva inicial de la ponencia oral presentada por el Proyecto Juco en la Mesa Redonda. En la fotografía de la derecha, el ponente, con un cráneo de un espécimen de Arctotherium angustidens, un gigantesco oso tremarctino (i.e., perteneciente a la familia del actual oso andino) que alcanzó masas corporales de hasta 1600 kg y habitó Sudamérica durante el Pleistoceno temprano-medio (véase en detalle la vista lateral del cráneo, en la fotografía de abajo).


Vista lateral del cráneo y maxilar superior del oso fósil de rostro corto Arctotherium angustidens (Ursidae, Tremarctinae), procedente de la provincia de Buenos Aires (Argentina). Es una de las cinco especies descritas del género, taxón endémico de América del Sur. Este espécimen se encuentra  depositado en la colección de la División Paleontología de Vertebrados del Museo de La Plata (Buenos Aires, Argentina).



Desde Proyecto Juco se expuso sobre los avances en investigación con el oso andino en la Argentina.
Figura de la ponencia, en la cuál, se comparan huellas de oso andino (en el centro) con huellas de otros mamíferos (hacia los laterales) que podrían ocasionar confusiones, durante la identificación de estos indicios indirectos.

POSIBILIDAD DE VOLUNTARIADO-ECOTURISMO EN PROYECTO JUCO
POSSIBILITY OF VOLUNTEERING & ECOTOURISM IN PROJECT JUCO



¡¡GRAN OPORTUNIDAD!! 

Proyecto Juco, es un proyecto de investigación y conservación único en Argentina. Además no recepta financiamiento externo de ninguna organización internacional ni de ente estatal alguno. Como forma de devolución y sensibilización a la sociedad y para la obtención de fondos para ejecutar investigación y monitoreo en campo, ofrece 5 plazas disponibles para voluntariado durante 5 días, a un área remota de selva madura. Donde se buscarán indicios indirectos del oso andino, jaguar, puma y anta y recibirás entrenamiento al respecto. ¿Quieres vivir la selva en sentido puro? ¿Acampando en áreas remotas, de gran biodiversidad? ¡Está es la oportunidad! Se requiere de los voluntarios muy buen estado físico y predisposición, el área es intertropical con elevadas temperatura y humedad (aveces superior a los 45º C). No hay infraestructura alguna. Consulte fechas de próximas campañas-expediciones.

Costo del Voluntariado (latinoamericanos): $1100 pesos argentinos / 208,33 USD (Incluye únicamente traslado y regreso desde el área de estudio, alimentación en campo, insumos de higiene/primeros auxilios en campo y pequeño estipendio para el proyecto). Contáctenos únicamente por e-mail: jfdelmoral@gmail.com (sin compromiso).


Voluntary Cost (Foreigners: U.S., Canada, European & Others): US $ 1200. Contact us only by e-mail, no commitment. jfdelmoral@gmail.com






HA CONCLUIDO CON ÉXITO LA EXPEDICIÓN Y VOLUNTARIADO DE MONITOREO DE GRANDES CARNÍVOROS.

Iniciando esta nueva etapa del Proyecto Juco, de transferencia de conocimientos (sobre monitoreo de carnívoros, biología de la conservación y actividades de supervivencia) y sensibilización ambiental a la sociedad civil y para recursos humanos en formación (interesados en la conservación y la biología de campo, en sitios inaccesibles y remotos), ha concluido con éxito (el pasado 6 de diciembre del 2012) la campaña de campo que relevó nuevos sitios en búsqueda de indicios de presencia del oso andino. Y de otros grandes mamíferos neotropicales, como: el jaguar o uturunco (llamado así en idioma runasimi) y el anta o tapir de tierras bajas. En la ocasión participó de la campaña, Rodrigo Calvo -joven estudiante de Zoología de la Universidad Nacional de La Plata (Buenos Aires, Argentina)-, Rodrigo se desempeñó con gran entereza física y mental  así también con férrea voluntad de cooperación y trabajo en la selva, caminando largas horas en sitios de áreas inundables buscando indicios de jaguar y anta. Disfrutó de la selva en sitios con bosques maduros y primarios, acampando en áreas remotas con presencia de jaguar. Vivenció en carne propia las agobiantes y húmedas horas de la tarde en el Trópico de Capricornio, con  múltiples picaduras de mosquitos, tábanos y diversos ectoparásitos, también se relajó bañándose en ríos tropicales rodeados por espesa selva de galería. Aprendió sobre diseño muestreal para estudiar y monitorear abundancias relativas de grandes carnívoros (i.e. no en una clínica teórica donde todo funcionaría como un potencial axioma, sino con el pie a tierra, sobre el terreno).





La selva baja de galería -ecosistema ripario, esto significa que se encuentra en las márgenes de los ríos-, presta numerosos servicios ambientales, como: el filtrado de sedimentos, mitiga el impacto de las inundaciones y aumentan la conectividad e integridad de la cuenca pues favorece a la dispersión y movilidad de las especies.

También recibió entrenamiento sobre el establecimiento de estaciones fotográficas y olfativas para  el cebado de los crípticos "osos tropicales" y finalmente, tuvo las herramientas para interpretar los diferentes indicios indirectos relevados (huellas, heces), en función del conocimiento previo de aspectos relevantes de la historia natural de las especies de interés. Estamos contentos de haber contado con la amistad y la excelente asistencia que nos brindó Rodrigo, y animamos a todos los que quieran ser voluntarios y tengan férreo espíritu de aventura, ha sumarse en próximas campañas y expediciones. Pronto subiremos fotografías de la expedición y el trabajo de campo, como así también,  los tendremos al tanto de más novedades.



Jaguar, uturunco o yaguá (sinonimias en idioma runasimi y avá-guaraní respectivamente, de las etnias aborígenes de la región).

SERIE GRANDES CARNÍVOROS NEOTROPICALES 

Fuerza de mordedura y estrés mandibular en el jaguar (Panthera onca) durante la depredación de pecaríes (Artiodactyla: Tayassuidae) mediante la fractura de sus cráneos


Nuevo artículo científico con referato:

Del Moral Sachetti, J. F., F. I. Lameda Camacaro, J. S. Vázquez & R. Zenteno Cárdenas. 2011.Fuerza de mordedura y estrés mandibular en el jaguar (Panthera onca) durante la depredación depecaríes (Artiodactyla: Tayassuidae) mediante la fractura de sus cráneos. Acta Zoológica Mexicana (n. s.), 27(3): 757-776.


Descárguelo gratuitamente haciendo click en:


RESUMEN. Una de las formas de depredación más efectivas del jaguar (Panthera onca) consiste en la
aplicación de su fuerza de mordedura en el neurocráneo de los pecaríes, una de sus principales presas naturales, provocándole un estrés altamente compresivo que deviene en la posterior fractura del cráneo con
una muerte rápida. En el presente estudio se analizaron mediante el método del cráneo seco, 15 cráneos completos y medidas craneométricas reportadas en la literatura, para jaguares adultos pertenecientes a diferentes subespecies o fenotipos del rango distributivo de P. onca. Afín de obtener sus fuerzas de mordedura canina y carnasial, esfuerzos de corte y momentos flexores máximos a lo largo del vano mandibular. La obtención de estas variables, en una estructura hiperestática se efectúo mediante el Método de Aproximaciones Sucesivas de Cross. Después se correlacionaron las fuerzas de mordedura máximas del jaguar y su acción en la sección transversal del neurocráneo de Pecari tajacu, Tayassu pecariCatagonus wagneri mediante el método de Cremona, para obtener las tensiones internas que someten al cráneo de los pecaríes previa fractura. Se encontró que la fuerza máxima de mordedura canina del jaguar es de 681,56 Newton siendo 3 veces más compresiva en los carnasiales. Estas son lo suficientemente altas, como para provocar la rotura de una estructura rígida, como la sección triangular del neurocráneo en los pecaríes. Además los caninos robustos del jaguar resisten las fuerzas de pandeo aplicadas sobre los mismos durante la lucha con la presa, y una boca más amplia ayuda a una mejor adherencia y distribución uniforme de las fuerzas de mordedura, durante la mordida mortal.

Palabras Claves: Biomecánica, jaguar, pecaríes, dentición, morfología.

Del Moral Sachetti, J. F., F. I. Lameda Camacaro, J. S. Vázquez & R. Zenteno Cárdenas. 2011. Bite force and jaw stress in the jaguar (Panthera onca) during predation of the peccaries (Artiodactyla:Tayassuidae) by fracture of its skulls. Acta Zoológica Mexicana (n. s.), 27(3): 757-776.

ABSTRACT. One of the most effective ways of the jaguar’s predation (Panthera onca) is the application of bite force at the neurocranium of peccaries, one of its main natural preys, causing highly compressive stress that becomes fracture with its back a quick killing. In the present study were analyzed by the method of dry skull, 15 adult jaguar’s skulls moreover completing craniometrical measures with reported data in the literature belonging to different subspecies or phenotypes of this species’ distributional range, to obtain its maximum bite’s force canines and carnassials moreover of the cutting efforts and maximum flexor moments along the jaw. The resolution of these variables in a hiperestaticity structure is achieved through the Moment Distribution Method by Cross. After correlated the maximum bite forces of the jaguar and its action in the cross section of the neurocranium of Pecari tajacu, Tayassu pecari and Catagonus wagneri by Cremona method to obtain the internal stress for before skull fracture. It was found that jaguar’s maximum canine bite force is of 681.56 Newton and in the carnassials line is still 3 times most compressive. These forces are sufficiently high to cause fracture of a rigid structure as is the neurocranium’s triangular section of the peccaries. Moreover the jaguar’s robust canines resist the bending forces applied by struggling prey and a wider muzzle helps to stabilize grip and distribute bite forces more evenly during the killing bite.

Key words: Biomechanics, jaguar, peccaries, dentition, morphology.



Figura A) El jaguar (Panthera onca), es el único representante de la subfamilia Pantherinae en América. P. onca tiene una complexión física robusta en relación a su masa corporal, comparado con pantherines del Viejo Mundo. B) Los caninos son una característica de todos los carnívoros, que además de ser utilizados en el comportamiento agonístico, son las armas más importantes para someter presas en la mayoría de los grupos. Crédito fotográfico: Belén Etchegaray.

_______________________________________________________________________________

Registros de ocurrencia del oso andino (Tremarctos ornatus Cuvier, 1825) en sus límites de distribución nororiental y austral.


Nuevo artículo científico con referato:

Del Moral, J.F. & F. I. Lameda Camacaro. 2011. Registros de ocurrencia del oso andino (Tremarctos ornatus Cuvier, 1825) en sus límites de distribución nororiental y austral. Revista del Museo Argentino de Ciencias Naturales, 13(1):7-19.

Descárguelo gratuitamente haciendo click en:



Abstract: Occurrence of the Andean bear (Tremarctos ornatus Cuvier, 1825) in its north eastern and southern limit of distribution. The knowledge of the Andean bear’s (Tremarctos ornatus) distribution is fundamental for evaluating the status of the species and the development of conservation measures such as the declaration of new conservation areas or the implementation of the management measures. This study aimed perform some field assessments between the years 2007 and 2008, in the Andean north eastern and southern limits of the species’ range, using the method of tracking mountain ridges to obtain first hand data on the presence / absence of the Andean bear in these areas. We have obtained 101 current records of the species, including the central-western of Venezuela and the northwest tip of Argentina. Finally, we discuss the biogeographic implications of the reported data.

Key words: Tremarctos ornatus, distribution, Venezuela, Argentina.


Resumen: El conocimiento de la distribución del oso andino (Tremarctos ornatus), es fundamental para evaluar el estado de conservación de la especie y el desarrollo de medidas de conservación tales como la declaración de nuevas áreas protegidas o la implementación de estrategias de manejo. El presente estudio tuvo por objetivo ejecutar relevamientos de campo entre los años 2007 y 2008, en los límites del rango distributivo andino nororiental y austral de la especie, mediante el método de rastreo en crestas de serranías afín de conseguir datos de primera mano sobre la presencia/ausencia del oso andino en estas áreas. Seguidamente, se presentan 101 registros actuales en total obtenidos del taxón, entre la región centro-occidental de Venezuela y el extremo noroccidental de Argentina. Finalmente, se discuten las implicancias biogeográficas de los datos reportados.

Palabras clave: Tremarctos ornatus, distribución, Venezuela, Argentina.

Artículo con 7 figuras y 1 tabla.




Fig. 1. Mapa de ubicación de las áreas de estudio (AE), en los límites de la distribución nororiental y austral de Tremarctos ornatus (modificado de Goldstein et al., 2007).






Fig. 2. Estructura del bosque nublado en las áreas de estudio (AE). A. Sierra de Portuguesa (Lara, Venezuela). B. Sierra de Santa María (Salta, Argentina). C. Bosque montano en Ramada Barrosa (Jujuy, Argentina).



Fig. 5. Huellas de mano y pié de Tremarctos ornatus sobre diferentes sustratos, en los límites nororientales y australes de su distribución. A. Mano izquierda de oso andino, en selva montana a 1.900 metros en el P. N. Yacambú (Lara, Venezuela). B. Impresión de mano derecha del taxón, en Selva Tucumano-Oranense a 904 metros de altitud, en el Dpto. de Orán (Salta, Argentina). C. Rastro de mano y pié sobre sustrato areno-arcilloso, obtenido previamente a este trabajo (30 de julio de 2004) en la misma región, a 970 metros de altura (adaptado de Del Moral & Bracho, 2009). D. Compárese con la huella de pié sobre mantillo y hojarasca en un sendero de actividad a 1.800 metros, en el P.N. Yacambú (Venezuela). Escala en barra: 5 cm.




Fig.7. A. Indicios de consumo de un tronco en putrefacción por Tremarctos ornatus, en el P. N. Yacambú (Lara, Venezuela). B. Descortezado y rasguños sobre un árbol en píe, en el Dpto. de Orán a 902 metros de altitud (Salta, Argentina). Escala en barra: 5 cm.


__________________________________________________________________

Nombres comunes internacionales de Tremarctos ornatus y sinonimias de la especie en Argentina.

Tremarctos ornatus es denominado comúnmente, de acuerdo a los siguientes idiomas:

Español: Oso andino, Oso de anteojos.
Inglés: Andean bear, Spectacled bear.
Francés: Ours Andin, Ours À Lunettes.

En el Noroeste de Argentina (NOA):

El pueblo Kolla, lo denomina en idioma runasimi: Juco, Juca (según el sexo del animal), Ucumar, Ucumari, Ucuco, Uco, Uca. A las formas pardas ó pardo-rojizas, las cuáles infrecuentemente se presentan en la naturaleza, los denominan genéricamente como "Juco Rosado" (Pink Spectacled bear), (Del Moral, 2005; Del Moral, 2007; Del Moral & Bracho, 2009).


El pueblo Aba-Guaraní, lo denomina Juco, Juca.

Para estos pueblos nativos de la selva Tucumano-Oranense argentina, el oso andino como especie es un elemento fuerte dentro de sus cosmovisiones, representa para los nativos una fuerza sobrehumana lo que implica además gran potencia sexual, así mismo ocupa un lugar poco común dentro de diversos mitos y creencias sexuales de estas etnias respecto al oso y su interacción con la gente.


Los gauchos (criollos) del NOA, lo denominan localmente como "Panda criollo" (transculturación debida a su aparente parecido con el Panda Gigante de China) y "Mono Violador". Esta última sinonimia se basaría en la concepción colectiva sexual del oso que tiene el común de la gente, como un ser antropomórfico grande raptor y violador de humanos (Del Moral & Bracho, 2009).

Es dable aclarar que, estas creencias forman parte importante de nuestro acervo cultural, sin embargo no tienen asidero científico alguno. Por lo tanto, el consumo de partes del oso andino no produce beneficio alguno a la salud humana, pues ni tienen propiedades medicinales ni afrodisíacas; así mismo la especie no representa peligro alguno para la integridad física de la gente. El oso de anteojos, frecuentemente evita los sitios con presencia humana y actividades antrópicas, a excepción de que se estén produciendo acentuados disturbios humanos en su hábitat natural.


La hembra adulta geronte de oso andino llamada "Bandit", del Smithsonian's National Zoological Park en Washington, DC, USA. Este ejemplar, responde a la forma denominada "Juco Rosado" en runasimi-español en el noroeste de Argentina. Respecto a la coloración singular del pelaje de "Bandit", esta se debe a una despigmentación por sobre exposición a la radiación solar del ejemplar en su recinto de cautiverio, en tanto el pelo entrecano se explica por la edad avanzada del animal. Crédito fotográfico: Jordan C. Schaul, Smithsonian's National Zoological Park en Washington, DC, USA.


Amenazas al Oso Andino en Argentina (léase también la nota: Selva Tucumano-Oranense, el hábitat más austral del oso andino).

Las principales amenazas para la población de osos andinos en Argentina, son las que también tiene la especie a nivel global, en este punto la deforestación intensiva y degradación de grandes áreas de la cuenca alta del río Bermejo y el río Grande de Tarija (este en el límite con Bolivia) como en las Sierras de San Antonio y las Serranías de Agüaragüe (Argentina-Bolivia) para la ampliación de la frontera pecuaria (caña de azúcar, soja transgénica, citros), explotación forestal y petrolera desordenadas se traducen en la fragmentación de la selva Tucumano-Oranense y el aislamiento génico de los individuos de Argentina con los del extremo sur boliviano (Departamento de Tarija). Los planes de construcción de un conjunto de represas hidroeléctricas (Las Pavas, Cambarí, Pescado entre otras) en la cuenca alta del río Bermejo (Argentina) es una amenaza latente aún, no solo para el hábitat de la especie sinó también de otros grandes mamíferos en constante dispersión como antas, jaguares y pumas.

Marcas de garra de oso andino durante la trepada al dosel de un árbol para alimentarse, en la cuenca alta del río Bermejo (Argentina). Crédito fotográfico: J. F. Del Moral.


Todos los derechos reservados.

¿Los osos selváticos, pueden nadar?

Los "osos selváticos" o "tropicales"(Ursus malayanus, U. thibetanus, U. ursinus y Tremarctos ornatus), se establecen entre las especies de la familia cuya historia natural es menos conocida en comparación a los grandes úrsidos de los bosques templados ó áreas abiertas. Uno de los aspectos que suscitan discusiones entre algunos "expertos", es el hecho de sí los pequeños osos selváticos son capaces de nadar y utilizar fuentes de agua permanente ó estacionales (lagunas, canales, ríos) como medio de dispersión hacia otras áreas. De este aspecto "desconocido" de la historia natural de los "osos tropicales", no queda exento el oso de anteojos. Aunque los osos andinos, se sabe anecdóticamente son buenos nadadores y diversos ríos de los Andes Tropicales (Oeste de Venezuela al Noroccidente argentino) son sorteados con facilidad por T. ornatus además, de que diversas evidencias indirectas de la especie en orillas extremas, sugieren que las fuentes de agua no son limitantes en su distribución. La discusión persiste.

Recientemente se ha encontrado evidencias indirectas de osos andinos a ambos lados de la frontera argentino-boliviana, la cuál está delimitada en la selva Tucumano-Oranense por dos ríos el alto Bermejo y el Grande de Tarija. Estos ríos neotropicales, que arrastran gran cantidad de sedimento y caudal en época lluviosa, también son medios de dispersión no solo para el oso de anteojos entre las áreas selváticas de ambos países, sinó también para jaguares, tapires, cérvidos, incluidos mamíferos pequeños como procionídos ("semi-osos": mayuatos Procyon cancrivorus, coatíes Nasua nasua) y micromamíferos (roedores y comadrejas) que se encuentran a ambas márgenes de estos ríos. Lo que denota la importancia de la protección de este corredor biológico, para los osos andinos australes.

No obstante en general, la discusión sobre si los osos selváticos a la vez con las masas corporales (kg) más pequeñas de la familia, son capaces de atravesar fuentes de agua para dispersarse sigue generando polémica. Unidireccionalmente, el Bornean Sun Bear Conservation Centre dedicado a la conservación de uno de los osos selváticos menos conocido: el oso malayo u oso solar (U. malayanus) con una masa corporal promedio de 60 kg (la más pequeña, entre los úrsidos) ha difundido los siguientes documentos fotográficos de un individuo de oso malayo nadando el Lago artificial Temenggoh de una isla a otra en el Norte de la Península de Malasia (Sudeste asiático). Por demás elocuentes las fotografías, demuestran un aspecto poco conocido de los "osos selváticos" (en particular del oso malayo) y es su capacidad de nadar y usar fuentes de agua infrecuentemente como medio de dispersión entre diferentes áreas.

Para leer la noticia específica, visite:

http://sunbears.wildlifedirect.org/2010/06/18/sun-bear-boleh-series-sun-bear-can-swim/


Oso malayo u oso solar (Ursus malayanus), uno de los osos con menor masa corporal del mundo, atravesando el lago Temenggoh, al norte de la península malaya. Crédito fotográfico: Fiona Kwok, Bornean Sun Bear Conservation Centre.


Oso malayo en el lago Temenggoh (Malasia) . Crédito fotográfico: Fiona Kwok, Bornean Sun Bear Conservation Centre.

Oso malayo en orillas del lago Temenggoh (Malasia), luego de atravesarlo para dispersarse hacia otras áreas. Crédito fotográfico: Fiona Kwok, Bornean Sun Bear Conservation Centre.



La Selva Tucumano-Oranense, el hábitat más austral del oso de anteojos ó andino (Tremarctos ornatus Cuvier, 1825)


La Selva Tucumano - Oranense ó Tucumano -
Boliviana (recientemente redenominada Yungas del Sur) es un bosque de dominio amazónico con gran variedad de tipos de vegetación desde bosques semi-caducifolios hasta bosques siempre- verde y pastizales en las zonas más altas. Estas selvas se ubican en un rango altitudinal de entre 500 a 3.900 metros sobre el nivel del mar y tienen como subunidad ecosistémica dominante el bosque siempre-verde, con un dosel de altura normalmente menor a 40 metros. El cúal representa el último de los bosques perennes, aislados como consecuencia de las glaciaciones del Cuaternario.


Este ecosistema está presente en los Departamentos de Santa Cruz, Chuquisaca y Tarija en Bolivia distribuyéndose también por las Provincias de Salta, Jujuy, Tucumán y Catamarca en el noroeste de Argentina (NOA). El clima es termotropical-pluviestacional, con precipitaciones en un rango de 1.000 a 1.800 mm anuales. Con estación húmeda y seca muy diferenciadas, en la estival se concentran hasta el 95 % de las precipitaciones. Los suelos pertenecen al orden de los alfisoles, con horizonte superficial claro y subsuelo arcilloso.


En Argentina, esta región representa menos del 1 % de la superficie continental del país pero contiene hasta el 50 % de su biodiversidad. Particularmente en mamíferos, la región tiene gran riqueza, con al menos 130 especies reportadas. Recientes descubrimientos sobre la mastofauna de la Selva Tucumano-Oranense como diversos análisis de la riqueza de mamíferos del noroeste argentino sugieren que la diversidad respecto a este taxón en el ecosistema está subestimada y que se incrementará en los próximos años.

Selva Tucumano-Oranense en la cuenca alta del río Bermejo, noroccidente de Argentina (NOA).

Entre los grandes y medianos mamíferos que tienen distribución en la región se encuentran: el tapir de tierras bajas ó anta (Tapirus terrestris), la taruca (Hippocamelus antisensis), el jaguar ó uturunco (Panthera onca), el puma (Puma concolor), el oso bandera (Mirmecophaga tridactyla), el coendú de espinas blancas y coendú de espinas negras (Coendou prehensilis y C. bicolor), 6 especies de felinos simpátricos medianos y pequeños (P. yagouaroundi, Leopardus pardalis, L. wiedii, L. tigrina, L. geoffroyi y L. colocolo) entre varias otras.


Huella de jaguar macho adulto, en la selva del NOA.

Huella de mano y pié de puma adulto, en la región.

Huella de mano derecha de tapir de tierras bajas ó anta, individuo juvenil
en el área de trabajo.


El oso de anteojos u oso andino (Tremarctos ornatus) fué recientemente registrado en la Selva Tucumano-Oranense de Argentina (Del Moral, 2005; Del Moral & Bracho, 2009), única especie viviente de la subfamilia de los Tremarctinae, cuyos extintos representantes habitaron desde Alaska hasta la Patagonia austral en el continente americano durante el Pleistoceno, tiene este único oso tremarctino su hábitat más austral en estas selvas. En ellas, el oso de anteojos encuentra abundante y variada disponibilidad de alimentos desde bromelias epífitas, helechos arborescentes, Gunneráceas, Poáceas, peces, anuros, moluscos, coleópteros, medianos y pequeños mamíferos entre otros; así como frutos de árboles de las familias Lauraceae y Moraceae. El oso andino, como omnívoro-generalista por excelencia que es, evidenciado además por su mecánica craneodental (Del Moral et al., 2009) y debido esta falta de especialización en gran parte a su corta historia evolutiva; encuentra en la Selva Tucumano-Oranense una oferta alimenticia variada.


Tras los rastros de los jucos más australes: indicios indirectos


El juco, ucumar ó ucumari (como es denominado el oso de anteojos en idioma runasimi, por las etnias Kollas y Abá-Guaraníes del noroccidente argentino) ó "panda criollo" (como es mencionado localmente por gauchos, por su apariencia simil al Panda Gigante de China), se encuentra generalmente en áreas de dificil acceso como selvas nubladas, bosques montanos y pastizales de altura, además es un animal críptico (esto significa que es una especie difícil de observar en vida silvestre) con un olfato bien desarrollado pero con pobre visión, es así que advierte con facilidad cualquier disturbio ó presencia humana presente en su hábitat ("venteando"como un perro de buena nariz, más que observando) la cuál evita frecuentemente. Debido a estas características es improbable y significa un injustificado esfuerzo de muestreo trabajar con el juco en base a su avistamiento (lo que se convierte más en un evento casual, sobre todo en áreas selváticas extensas y con gran densidad de leñosas como las de nuestro país), sin embargo al ser un mamífero grande deja muchos indicios indirectos (huellas, senderos de actividad, etc.) que si se saben discriminar del de otros grandes mamíferos de la región (jaguares, pumas, antas, tarucas, pecaríes) representan una gran oportunidad para recabar información de su presencia, distribución, densidad, uso de hábitat y alimentación del oso de anteojos en un área.

Los jucos se mueven a lo largo de sus áreas de vida, interactúan con otros individuos, buscan comida (en suelo ó en el dosel arbóreo, por consiguiente trepan hábilmente a estos), comen, duermen (hacen encames ó dormideros en suelo y árboles), y todas estas señales pueden ser observadas sin mucha dificultad si se sabe rastrear y se conoce a la especie. Así el oso andino, nos cuenta indirectamente su "vida privada" en el área y con ello podemos indagar sobre su biología e historia natural y trabajar para su conservación.

Así los individuos en sus recorridos para movilizarse en búsqueda de alimento ó para trasladarse de un sitio a otro, dejan senderos que son rutas empleadas frecuentemente en sus recorridos. En estos senderos de actividad (que también pueden ser empleados por otros mamíferos inclusive otros grandes carnívoros como el jaguar y el puma pero con diferentes usos temporales), podemos encontrar numerosas evidencias asociadas de la presencia del oso como huellas de diversos tipos (a saber: rastros de mano y pié sobre el sustrato, arañazos en árboles, marcas de sus garras en trepada y bajada a y desde el dosel), comederos, encames ó dormideros.



Huella de pié de oso andino macho en Argentina. Obsérvese el tamaño comparado con el mango del machete, que sirve como referencia.



Sendero de actividad de osos andinos en la Selva Tucumano-Oranense en cresta de serranía, en el noroeste argentino.


J. Fernando Del Moral. Todos los derechos reservados. Prohibida la reproducción de fotografías y el logotipo del proyecto.